y entonces mi alma duerme.
No puedo pensar, no puedo hablar,
sin ella no puedo seguir.
Y entonces me convierto.
Y te dejo solo.
Y me quedo sola.
Quisiera darte más
de lo que en realidad soy.
Pero entonces durmiendo está mi alma,
y no quiere despertar.
¿Qué mas sincero puede ser
un corazón sangrando?

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